¿Sabías que la tarjeta de crédito nació gracias a un olvidadizo?

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En 1949, Frank Mc Namara director de la Corporación de Crédito “Hamilton”, invitó a comer a dos colegas a un elegante y lujoso restaurante de Nueva York. La cena fue muy animada ¡hasta que llegó el momento de pagar! Frank buscó una y otra vez la billetera en sus bolsillos sin éxito. Como era un excelente pagador tuvo una extraña sensación de vergüenza. Llamó por teléfono a su esposa quien rápidamente llevó el dinero necesario para pagar la cuenta.

La situación que le tocó vivir lo condujo a pensar en un sistema por el cual las personas pudieran demostrar su credibilidad de pago en cualquier lugar sin necesidad de llevar efectivo, dando creación a Diners Club –club de Cenadores-, la primer tarjeta de crédito.

Un año más tarde, en febrero de 1950, Frank Mc Namara volvía a cenar en el mismo restaurante, pagando su cuenta con la tarjeta Diners. Esta tarjeta, no era de plástico como las que usamos hoy sino de cartulina. En el anverso figuraba el nombre del dueño de la tarjeta, su firma, la fecha de validez y la marca “Diners Club”; en el reverso se explicitaban las condiciones de aceptación de la tarjeta. Los fundadores de Diners Club ofrecieron esta tarjeta a sus amigos y conocidos, en total, unas 200 personas y fueron 14 restaurantes de Nueva York y sus alrededores los que aceptaron su utilización como medio de pago. Los socios de Diners Club pagaban una cuota anual de tres dólares y como eran conocidos en los restaurantes bastaba su firma como promesa de pago.

La tarjeta Diners se fue extendiendo rápidamente y en 1958 surgió en Estados Unidos el primer competidor –American Express-.

Gracias al olvido de Frank Mc Namara hoy podemos utilizar la tarjeta de crédito para pagar una gran cantidad de bienes y servicios sin llevar efectivo.

Fuente:

Asociación de Profesionales de Tarjetas de Crédito (2004) “La tarjeta de crédito: una historia de historias”, Card Club.