Política de Pagos

El Banco Central es el encargado de organizar el sistema de pagos de la economía. Esto incluye tanto aquellas políticas relacionadas con el dinero en efectivo, su diseño, impresión, distribución y destrucción, como las políticas orientadas a impulsar otros medios de pago, como los electrónicos.

Efectivo

El Banco Central toma diversas acciones para mejorar la utilidad y calidad de los billetes y monedas en circulación.

En 2016 se pusieron en circulación billetes de mayor denominación para atender adecuadamente una demanda clara de las entidades financieras y los ciudadanos.

Además se ha desarrollado un plan de destrucción de billetes en mal estado, de manera que la calidad de los billetes en circulación mejore constantemente. Su eliminación del sistema permitirá reducir costos de logística, seguridad y almacenamiento para todo el sistema financiero, incluyendo al propio BCRA.

Con el fin de lograr una mayor eficiencia en la distribución del efectivo y generar un ahorro para el Estado, en 2016 el Banco Central promovió la generación de un mercado para el efectivo, de manera que las entidades financieras pudieran volcar su oferta de efectivo excedente o cubrir su demanda de efectivo faltante, sin que los billetes y monedas en circulación tengan que pasar por el Banco Central.

Este mecanismo no sólo es más eficiente para el sistema en su conjunto, sino que implica un ahorro significativo para la entidad, ya que son las propias entidades financieras las que deben encargarse de ubicar el efectivo que ofrecen o conseguir el efectivo que necesitan.

Medios de Pago Electrónico

De qué se trata

Promover un mayor uso de los medios de pago electrónico es uno de los ejes de gestión del Banco Central.

Incrementar la red de aceptación de medios de pago electrónico es un pilar clave dentro de las políticas de inclusión financiera .

Incentivar la utilización masiva de medios de pago electrónico ayuda a obstaculizar el crimen organizado, el narcotráfico y el lavado de dinero, así como a formalizar la economía, lo que permite cargas tributarias más parejas y moderadas.

El Banco Central ha adoptado un gran número de medidas a partir de 2016 para promover el uso de medios de pago electrónicos.

Pago Electrónico Inmediato (PEI)

En 2016, el Banco Central reguló la extensión del sistema de transferencias inmediatas a tres nuevas modalidades:

1. Billetera Electrónica | Transferencias de celular a celular a través de una aplicación para teléfonos móviles.

2. POS Móvil | Transferencias iniciadas por medio del deslizamiento de una tarjeta por un dispositivo lector que se conecta al celular.

3. Botón de Pago | Transferencias cursadas a través de un botón de pago, que sirve para realizar pagos en línea e insertar en la propia web.

Los pagos se acreditan inmediatamente en la cuenta del receptor y permiten comprar, pagar, enviar y recibir dinero de manera más fácil, práctica y segura.

El Banco Central busca que este mecanismo represente una opción atractiva para los pequeños comercios y los pequeños proveedores de servicios, que mejore su disposición a recibir medios de pago electrónico, y de esa manera contribuya a ampliar la red de aceptación de estos pagos.

Débito Inmediato (DEBIN)

En 2016, el Banco Central reguló la figura de débito automático, habilitando a las entidades financieras y a nuevos jugadores de la industria de medios de pago, a poder extraer fondos de las cuentas bancarias de sus clientes, previa autorización de los mismos, para cursar pagos.

El Banco Central designó a la Cámara Compensadora de Bajo Valor (COELSA) que se encuentra bajo regulación directa de la autoridad monetaria como administradora de estas operaciones. Este diseño institucional permite garantizar la competencia en esta industria.

Alias CBU

Para potenciar la usabilidad de los medios de pago electrónico, en particular las transferencias inmediatas, el Banco Central creó el Alias CBU, una clave alfanumérica fácil de recordar que cumple las mismas funciones del CBU, pero que tiene el potencial de ser usada más fácilmente, por ejemplo para pagos eventuales y móviles (incluyendo pagos cursados vía Pago Electrónico Inmediato ).

Esta disposición permite al cliente asignarle un “alias” o sobrenombre, de entre 6 y hasta 20 caracteres, a cada una de sus claves bancarias uniformes (CBU) de sus cuentas registradas en la página web de su banco. El alias es único para cada cuenta y/o CBU e irrepetible para todo el sistema financiero, es decir, admite su vinculación con otro CBU, previa desvinculación del anterior. También es portable, por lo que un cliente bancario puede desvincular el alias de una de sus cuentas y vincularlo con otra.

Ningún otro usuario puede usar un alias que ya haya sido utilizado. El sistema es administrado centralizadamente, para evitar duplicaciones y garantizar la seguridad de las operaciones, por la cámara de compensación electrónica COELSA.

Desde febrero de 2017, esa misma facilidad se integró a las operaciones utilizadas en el MEP que requieren ese tipo de dato, que ahora aceptan indistintamente el CBU o el alias CBU (Comunicación B11478).

Desde el 1° de junio de 2017 todas las cuentas bancarias llevan un alias. Por ese motivo, se le asignó un alias por defecto a aquellas cuentas que todavía no lo tenían configurado. Además, todas las cuentas nuevas, generadas a partir del 1 de junio de 2017, tendrán un alias por defecto, que el usuario podrá cambiar, si así lo desea y cuando lo disponga, a través de los canales electrónicos del banco donde posea la cuenta (Comunicación A6215). El formato del alias por defecto es una combinación al azar de tres palabras breves y de uso frecuente en español y puede ser consultado el asignado en su homebanking.

Tarjetas de Débito y Crédito

Si bien los aranceles máximos correspondientes a los pagos con tarjetas de débito y crédito están establecidos en la Ley de Tarjetas de Crédito, el Banco Central regula la tarifa de intercambio de estos pagos, es decir, la fracción del arancel que se asigna a la entidad emisora de cada tarjeta.

Al establecer un tope a la tarifa de intercambio por debajo del tope del arancel establecido en la ley, el Banco Central permite que una fracción del arancel se destine a la industria de adquirencia, encargada de adherir a comercios para que puedan recibir pagos con tarjeta.

De esta manera, promueve una mayor competencia, y por consiguiente un mayor desarrollo en esta industria, buscando que esto redunde en una mayor red de aceptación de estos pagos y en un mayor ritmo de innovación tecnológica en los mismos, para promover su uso.

El Banco Central estableció los siguientes topes a las tarifas de intercambio, a partir del 1 de abril de 2017: